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LALUCHACONTINUA

OPINION

Después de la masacre de Gaza

Continuar la solidaridad con Palestina, exigir la ruptura de relaciones con Israel, y que los responsables sean juzgados como los nazis

1.- Israel está haciendo la retirada de sus tropas de Gaza que según los cables de noticias sería completada hoy 20 de enero, antes de la asunción de Obama. El ejército sionista se retira dejando la marca de su carnicería que, como la del holocausto, no podrá ser borrada en la historia.

El número de víctimas se ha calculado en más de 1.300 personas asesinadas y 5.450 personas heridas. De entre los muertos cerca de 400 son niños, 108 son mujeres y  120 ancianos. 14 de los muertos trabajaban en equipos de socorro, a lo que hay que sumar los 4 periodistas y  5 extranjeros entre ellos los dos funcionarios de la ONU. La destrucción de predios, hospitales, escuelas, casas y hasta el cementerio ha sido enorme.

En términos estrictamente militares, comparando esos números con los 13 soldados muertos del lado israelí, se puede decir que el triunfo ha estado de lado de los asesinos sionistas. No podía ser de otra manera ya que se enfrentaron uno de los ejércitos más poderosos equipado por los EEUU, con bombardeos, misiles de última generación y armas de alta precisión, con un ejército popular de milicianos que tiene misiles casi artesanales. Más adelante tocaremos en forma más detallada el mismo resultado militar que es cada vez más discutible según las informaciones de prensa y el mismo hecho de que Hamas, antes de declarar su tregua volvió a tirar 20 cohetes sobre el sur de Israel.

2.- Pero lo primero que salta a la vista es que esta masacre desatada por el régimen al que podemos calificar de un neo-nazismo, ha hecho perder ante la opinión pública mundial legitimidad al estado sionista de Israel. Frente a los ojos del mundo la carnicería desatada acompañada por el cinismo y la falta de escrúpulos de los argumentos utilizados por el gobierno sionista, hizo caer la mascara de que se trataba de acciones defensivas. A pesar de la censura absoluta a la presencia de la prensa en Gaza, el mundo terminó conociendo la barbarie desatada con esta guerra y la situación desesperada que viven las masas palestinas en Gaza soportando un año y medio de bloqueo. El horror desatado por el gobierno de Olmert es solo comparable al de la Alemania nazi, o en términos más cercanos parecida a la guerra de Bush en Irak.

En Israel, al igual como lo fue en la Alemania del Tercer Reich, estado y régimen están asociados de manera inseparable; se trata de un estado racista que solo se puede sostener sobre la base de un militarismo genocida sustentado en el racismo, ya que se apoya sobre una acción de usurpación y ocupación de un territorio que no le pertenece. Esto que era más difícil de comprender ya que Israel utilizaba el hecho cierto de la persecución a los judíos por la Alemania nazi, hoy es mucho mas accesible a la población mundial. Israel usó los mismos métodos del gueto de Varsovia, por lo que la masacre se compara al holocausto. Podemos decir que con estos 22 días el estado Israelita sufrió una derrota moral, al mismo tiempo que la popularidad de la Resistencia Palestina ha aumentado debido a la brutalidad de la agresión sionista.

3.- Y esto ocurre también en medio del papel lamentable de complicidad que han jugado no solo el gobierno de Bush sino también la Unión Europea, una parte de los gobiernos árabes encabezados por Egipcio y la misma autoridad palestina que guardó silencio especulando que una derrota militar rápida de Hamas lo pondría de nuevo en el comando en Gaza. El papel de la ONU fue patético. En su ultimo artículo Robert Fisk increpa al coreano secretario general de la ONU desafiándolo a que lleve al gobierno israelí a los tribunales de la Haya.

El alineamiento de los gobiernos en los momentos críticos y agudos de la situación mundial es la mejor prueba de lo que ellos mismos son. En ese sentido el gobierno de Lula a través de su cancillería brasilera dio muestra de su dependencia política de los centros de poder internacional, al "deplorar" la reacción "desproporcional" de Israel.

Quienes pasaron la prueba fueron los gobiernos de Evo Morales y Chávez. Este último fue el que primero se manifestó expulsando al embajador y luego rompió relaciones Israel al mismo tiempo que también lo hacía el gobierno boliviano. Evo también tomó la iniciativa de apelar al tribunal de la haya para que los responsables israelitas sean juzgados por crímenes de guerra. Con estos hechos concretos que pusieron a estos gobiernos del lado de las masas palestinas, ambos gobiernos mostraron que son independientes del imperialismo.

4.-  Si Clausewitz decía que la guerra es la continuación de la política por otros medios, quiere decir que  entre ambas una relación estrecha. Si el objetivo político-militar  de Israel era aniquilar a Hamas, esto evidentemente no ha ocurrido. El NY Times dice en su último análisis que  el daño real a Hamas parece haber sido limitado en parte porque Hamas actuó de manera cautelosa. Hay ironía en esto, ya que la milicia islamista que supuestamente reivindica la muerte, se negó a una lucha mas abierta. El grupo fue por todas los medios capaz de preservar una parte importante de su fuerza. Israel informó de la muerte de algunos cientos de combatientes, pero toda la fuerza de Hamas son miles. Funcionarios militares israelíes dijeron que vieron muy pocos combatientes en el campo de batalla. Salieron en su mayoría en dosis y hubo sólo unos pocos intentos de atentados suicidas con bombas”.  En este mismo análisis el periodista del New York Times  comenta  que "Hamas es la principal organización en Gaza," "Ellos son el régimen y se sienten muy conectados con la gente y no quieren perder esa conexión con la gente".

5.- De todas maneras es un hecho de que Hamas ha sido golpeado y debilitado militarmente. Y que la política de Israel, apoyado en los EEUU y la UE, va a ser continuar debilitándolo militarmente a través del bloqueo y políticamente mediante todas las formas de presión para que la población Palestina se convenza de que tiene que apoyar a los moderados de Al Fatah y desista de Hamas. 

Pero no será tarea fácil. “The Observer” de Inglaterra dice que "tanto los palestinos de Cisjordania como los de Gaza están inquietos por la actuación de la autoridad dirigida por Mahmud Abbas que no ha hecho nada durante el holocausto llevado a cabo por las fuerzas israelís contra mujeres y niños palestinos inocentes"  Y en efecto, es un hecho de que la masacre sionista ha reforzado el poder político de Hamas en la esfera palestina y en el exterior en especial en el mundo árabe y musulmán. Así como la guerra sobre el sur del Líbano reforzó a Hezbolah, esta ofensiva puede hacer lo mismo con Hamas a pesar de que esta está en condiciones más difíciles y es técnicamente y militarmente inferior a Hezbolah.

6.- La masacre sionista desató una ola de protestas en el mundo bajo la consigna de detener la masacre de Israel y en solidaridad con la causa palestina. Decenas de miles salieron a las calles en el mundo árabe y musulmán indignados criticando la pasividad de los gobiernos de Egipto, Jordania, Arabia Saudita….. A la vez, Europa fue escenario nuevamente de grandes movilizaciones como no se veían desde el inicio de la guerra de Irak, pidiendo el cese de la ofensiva israelita. La simpatía hacia Palestina también se mostró en movilizaciones acontecidas Latinoamérica y en Brasil.

La masacre sionista ha cuestionado globalmente la política de Israel. Ha mostrado el papel ineficaz y cómplice o de la ONU. Ha actualizado la demanda del retiro de Israel de los territorios ocupados en el 67 y estratégicamente la consigna de una Palestina Laica Libre y Democrática sobre todo el territorio palestino.

Al mismo tiempo la movilización debe y puede continuar a través de la demanda inmediata de la ruptura de relaciones con el gobierno de Israel que sigue planteado con toda fuerza, y a la que hay que sumar también que los asesinos sean juzgados por crímenes de guerra, apoyando en ese sentido la propuesta de Evo Morales. No puede haber impunidad frente a la masacre, los criminales tiene que ser juzgados por sus crímenes

Pedro Fuentes.

Secretario de Relaciones Internacionales PSOL.

¿Porque triunfó Stalin?

Andrea Robles y Victoria Bosch

 

Tras cinco años de intensa lucha política, y luego de los acontecimientos que vimos en la entrega anterior, se cerró una etapa y era el momento de hacer un balance y comprender las causas profundas del triunfo de Stalin. Para Trotsky había dos formas de explicarlo, describiendo la lucha interna entre los grupos dominantes y la característica de sus personalidades o analizando los cambios profundos que se habían operado en las fuerzas sociales que subyacían a esa lucha política. Ambos enfoques se complementaban pero el primero tenía una importancia secundaria con respecto al segundo.

 

 
Las causas del triunfo de Stalin

Para Trotsky las causas profundas que habían permitido este triunfo, no estaban determinadas por los argumentos, sino por las fuerzas vivas, internas y externas, que actuaron. Es decir, los reveses de la clase obrera mundial, que no había llegado a tiempo como esperaban Lenin y Trotsky para auxiliar a la revolución de Octubre, la génesis de la revolución y los reacomodamientos de las fuerzas sociales en la URSS y en el capitalismo mundial, el retroceso de las masas y el avance de las fuerzas conservadoras, que signaron esta segunda etapa de la revolución.

Mientras que en la primer etapa, la revolución movilizó como nunca antes en la historia, a los grandes batallones de las masas oprimidas encabezadas por el proletariado, éstas habían entregado toda su energía para instaurar el nuevo poder, y sólo gracias a su predisposición se logró improvisar un aparato de Estado y un ejército que triunfó en la guerra civil. Una segunda etapa, cuya línea divisoria puede considerarse a partir de la enfermedad de Lenin y el comienzo de la campaña contra el “trotskismo”, estuvo caracterizada por el cansancio y la pasividad de las masas, que luego de años de guerras ven agotadas sus fuerzas[1].

El atraso económico ruso, el analfabetismo, la falta de una herencia cultural, la desaparición de lo más granado de la vanguardia proletaria en la guerra civil dieron como resultado la creación de un aparato administrativo de Estado que tendió a elevarse cada vez más, separándose progresivamente del control de las masas. Dentro del aparato del Estado y del Partido, se fue diferenciando una burocracia independiente. Si en un principio esa diferencia estuvo asociada a una mera función administrativa, fue tornándose más una diferencia social, en la medida que fue expresando la presión de los intereses de los sectores más acomodados, fortalecidos por las derrotas del proletariado internacional y la estabilización de la burguesía mundial.
 
Implicancias de la derrota de Alemania de 1923

Si los obreros alemanes, hubieran triunfado en 1923, hubieran podido socorrer a los obreros fatigados de la URSS, les hubieran imbuido un influjo nuevo de confianza en sus fuerzas. El triunfo de la revolución alemana se hubiera transformado en el apoyo económico y social, en una fuerza de resistencia enorme contra la presión de las clases burguesas al interior y al exterior de Rusia, y de este modo hubiera revertido el poder de una burocracia, cada vez más correa de transmisión de dichos sectores. En cambio, luego de la derrota alemana, la  Nueva Política Económica en manos de Stalin -en bloque con la derecha bujarinista- se convirtió en una alianza con el kulak[2]. Fue la expresión más clara de la victoria de las tendencias más moderadas, conservadoras, burocráticas y estrechamente nacionalistas sobre las tendencias que apoyan la revolución proletaria internacional y en consecuencia, el primer gran revés que sufrió la Oposición de Izquierda.

Frente a cada derrota del proletariado internacional, la situación de la URSS se hacía más débil, la burocracia soviética adquiría más seguridad y le permitía afianzar la “teoría” del socialismo en un solo país. “Dos fechas son decisivas de esta serie de fracasos, la primera fue a mediados de 1923 en Alemania, donde estaban puestas todas las esperanzas, la segunda fue el drama de la revolución china, donde la Oposición logró acercar a nuevos simpatizantes a partir de esta discusión, pero a fines de 1927, el desencanto luego de la derrota, posibilitó asestar un duro golpe a la Oposición, arrestar y deportar a sus dirigentes.” [3]

Un cambio en la relación de fuerzas
Todo esto produjo una modificación profunda de las fuerzas actuantes, en detrimento de la clase obrera.“Decenas de millares de militantes revolucionarios se habían agrupado bajo la bandera de los bolcheviques-leninistas. Los obreros miraban a la Oposición con una simpatía evidente. Pero era una simpatía pasiva, pues ya no creían poder modificar la situación por medio de la lucha. En cambio, la burocracia afirmaba que ‘la Oposición se prepara a arrojarnos en una guerra revolucionaria por la revolución internacional. ¡Basta de trastornos! Hemos ganado un descanso. Construiremos en nuestro país la sociedad socialista. Contad con nosotros, que somos vuestros jefes’. Esta propaganda del reposo, cimentando el bloque de los funcionarios y de los militares, encontraba indudablemente un eco en los obreros fatigados y, más aún, en las masas campesinas que se preguntaban si la Oposición no estaría realmente dispuesta a sacrificar los intereses de la URSS por la ‘revolución permanente’”[4] La Oposición se encontró aislada, la burocracia aprovechó el cambio de relación de fuerzas, apoyándose en los sectores más atrasados contra los avanzados, afirmándose sobre el kulak y en general en la pequeña burguesía, para triunfar.

Pero para ello, el estalinismo llevó a cabo un proceso profundo de degeneración al interior del partido bolchevique. Desde la “Promoción Lenin” en 1924 y las afiliaciones masivas en el partido, Stalin logró que sólo el 1 % de sus miembros contara con la experiencia de la revolución de Octubre. Así la destrucción del núcleo revolucionario fue la premisa para el triunfo del aparato sobre el partido.

Por todo esto sería ingenuo creer que Stalin, desconocido para la mayoría, un hombre del aparato que hasta ese momento había tomado tareas secundarias, surgió con un plan urdido maquiavélicamente de la noche a la mañana. La misma burocracia allanó su camino. Su prestigio de viejo bolchevique, su carácter duroy sentido práctico, una fuerte voluntad, su perspectiva politica estrecha y su bajo nivel teórico, su relación con las oficinas que eran la base de su influencia, se volvieron indispensables para convertirse en el jefe natural de la burocracia.  De este modo su rol dirigente “refleja más las características del actual período de transición, de equilibrio inestable, que su propia personalidad. Como dijo una vez Helvecio: ‘Toda época tiene sus grandes hombres y, si éstos faltan, los inventa’”.[5]


Perspectivas para la URSS
Frente a los rasgos dictatoriales del régimen estalinista, la socialdemocracia volvía a contraponerle la democracia parlamentaria para superar los males rusos pero así “obviaban” una cuestión, la más importante: “que la Revolución de Octubre allanó el camino para la revolución democrática más grande de la historia humana (…) Fue precisamente la bancarrota de la coalición liberal-socialista, su incapacidad para realizar esta obra, lo que hizo posible la dictadura soviética, basada en la alianza de obreros, campesinos y nacionalidades oprimidas.”[6]
Trotsky argumentaba que no era posible contraponer en abstracto los soviets al sistema parlamentario y dejar de lado la expropiación de todas las grandes propiedades, la destrucción del aparato militar burocrático del régimen totalitario zarista, la igualdad entre naciones, es decir, el carácter del Estado que: “Es, sobre todo, un nuevo modo de relación con la propiedad (…) Es indudable que en­tre ellas existe una gran insatisfacción, muy legítima, por la situación actual del estado soviético. Pero las ma­sas no quieren que vuelvan el terrateniente, el funcio­nario o el patrón”.  Pero además, si de lo que se trataba era de volver a la senda capitalista, luego de los cambios producidos en el mundo con la guerra mundial y la lucha por su dominación, Rusia “sería hoy un capi­talismo dependiente, semicolonial, carente de perspectivas (…) El sistema soviético, con su industria nacionalizada y su monopolio del comercio exterior implica, a pesar de todas sus contradicciones y problemas, una protec­ción a la independencia económica y cultural del país”.[7]

En síntesis, el triunfo de Stalin que no significó el triunfo de la contrarrevolución, es decir, la restauración burguesa, tampoco significó, el cierre definitivo de la perspectiva revolucionaria. Era la expresión de deformaciones en el curso transicional del Estado obrero hacia el socialismo. Desde la misma concepción materialista histórica con que analizó las causas, Trotsky derivaba sus perspectivas, “Sería un error tremendo considerar que todos estos procesos son algo acabado. Afortuna­damente para algunos y desgraciadamente para otros, esa situación todavía está muy lejana. El curso de cualquier revolución está determinado por la combina­ción específica de las fuerzas nacionales, en el marco del conjunto de la situación internacional.”[8]

Los "zigzags" de la Internacional Comunista luego de la muerte de Lenin

En 1923 fracasa la revolución alemana. No sacar las lecciones de los errores cometidos, lleva a la mayoría de la Internacional Comunista (IC) a ver que la etapa de radicalización de las masas continuaba, sin ver que la derrota del proletariado alemán generó escepticismo en la clase obrera europea y trajo como consecuencia un período de estabilización del capitalismo. Así comenzó el período que Trotsky llamó “de la política ultraizquierdista, con gérmenes de derecha”. A las derrotas de Bulgaria y Estonia, por intentos insurreccionales sin relación de fuerzas favorable a la clase obrera (aventurerismo), se sucede una política que ya tendrá los elementos que marcarán el próxima zigzag. Como parte del proletariado se desplazaba hacia la derecha, la IC entró en una fase de idealización de los campesinos. Según afirma Trotsky, “Se sustituía cada vez la misión de la vanguardia proletaria, que es luchar intensamente y con tenacidad contra la burguesía y la demagogia seudocampesina para influir en la parte más desheredada de las aldeas, con la esperanza de que los campesinos desempeñarían un papel revolucionario directo e independiente nacional e internacional”[1]. Como parte de esa orientación, fundan la Internacional Campesina[2]. Así fue que en China obligaron a los comunistas a entrar en el Kuomintang, y a no desarrollar una política independiente de la clase obrera.

En 1925-26, con casi dos años de atraso, la IC reconoce la estabilización, y se inicia el período de “orientación hacia el centro derecha”: “Considerada en toda su amplitud, la orientación a derecha fue una tentativa de adaptación medio ciega, puramente empírica, al retraso de la revolución a causa de la derrota de 1923… Este empirismo se ha manifestado de la manera más fatal en los tres problemas capitales: la política interior de la URSS, la revolución china y el comité anglo-ruso y con menos violencia, con consecuencias inmediatas menos funestas en general en todas las cuestiones de la política de la internacional comunista.”[3]
En la revolución china esto se expresó en que la IC “situó en primer plano la fórmula de la dictadura democrática (es decir, democracia burguesa) de los obreros y los campesinos”
[4].

El Comité anglorruso, una alianza entre los sindicatos rusos y el Consejo General de los sindicatos ingleses, es una respuesta pragmática ante la debilidad del PC inglés, para hallar un atajo hacia el proletariado inglés. En 1926, el Consejo General traiciona la huelga general. Estalla una huelga económica de los obreros del carbón contra el recorte de salarios, que el Consejo General mantuvo aislada. La justificación de Stalin para no romper esta alianza reaccionaria fue que ante la estabilización relativa del capitalismo, el Consejo General podría facilitar la organización de un movimiento de la clase obrera contra nuevas guerras imperialistas y contra una intervención de la URSS.

En 1928, comienza el llamado “Tercer período”[5], que según el esquema proclamado por los stalinistas, constituía la etapa final del capitalismo, tras la cual esperaban la revolución en forma inminente. La táctica de la Comintern durante los seis años siguientes estuvo marcada por el ultraizquierdismo, el aventurerismo, los sectarios sindicatos “rojos” y la oposición al frente único, como se verá en las próximas entregas.

pronunciamiento

 

DECLARACIÓN ANTE LOS SUCESOS EN TACNA

 

Ante la arremetida represiva desatada  por el ejército y la policía nacional contra el heroico pueblo de Tacna, declaramos lo siguiente:

 

1.- Rechazamos categóricamente la declaratoria de estado de emergencia en la ciudad de Tacna por el premier Yeude Simon y exigimos su inmediato levantamiento. Esta medida hasta ahora viene costando tres vidas humanas, decenas de heridos y detenidos. Con ella queda claramente evidenciada la actual orientación autoritaria y antipopular de Yeude Simon que ha pasado a convertirse en el continuador de Del Castillo y el brazo represivo del gobierno.

 

2.- Esta medida, a su ves, refleja la debilidad del gobierno que al no poder solucionar los conflictos sociales generados por su estrecha vinculación a los intereses de las transnacionales mineras, se ve obligado a recurrir a la brutal represión contra el pueblo. Mientras que Alan García y Simon le sonríen y subastan el país a los empresarios en la CADE arremeten con los tanques a los pueblos del interior que luchan por sus derechos conculcados por la aplicación del modelo neoliberal. Es precisamente esta la contradicción principal de este gobierno que lo ha llevado a ser uno de los más impopulares del continente.

 

3.- Las causas reales que motivan el descontento y la movilización de pueblos como Tacna y Moquegua se encuentran en la política prominera del gobierno actual, la cual se encuentra sostenida jurídicamente en la Constitución mafiosa de 1993 hecha por el dictador Fujimori y su socio Montesinos ha imagen y semejanza de los intereses de las grandes transnacionales. Esta política pro saqueo ha llevado a que las grandes empresas mineras coticen al estado meras migajas, las mismas que han llevado a la confrontación a pueblos hermanos como es el caso de Tacna y Moquegua. Así mismo la actividad minera ha contaminado el ambiente y acabado paulatinamente con las reservas de agua de las zonas que la albergan.

 

4.- La solución al problema de la redistribución minera y su consecuente impacto ambiental no pasa por enfrentarse entre pueblos, sino todo lo contrario, pasa por buscar la más amplia unidad de los diversos sectores que son afectados por dichas actividades y exigir juntos el incremento de los impuestos, canon y regalías a las grandes mineras afectando no solo sus actividades técnico-productivas sino fundamentalmente sus sobre ganancias ya que es allí precisamente donde se da hoy la mas grande evasión tributaria que impide promover proyectos de desarrollo regionales y nacionales.

 

5.- Consideramos justa la demanda del pueblo de Tacna en el sentido de exigir la expulsión de la empresa SPCC y la libertad para utilizar el agua de esta región en actividades productivas que beneficien al pueblo y no en la minería como hasta ahora se viene haciendo. Para lograr eso y muchas cosas mas es necesario y urgente derogar cuanto antes la constitución entreguista y prominera de 1993 y convocar a una Asamblea Constituyente que liquide de una ves y para siempre los beneficios tributarios de las grandes transnacionales. Alan García y su gobierno no lo harán, solo el pueblo organizado y movilizado es capas de llevar a cabo esa tarea, pero para ello la unidad en la acción contra el enemigo común representado por el gobierno aprista y sus nuevos aliados es la única garantía de victoria.

 

¡¡¡ABAJO EL ESTADO DE EMERGENCIA Y LA REPRESIÓN EN TACNA!!!

¡¡¡VIVAN LOS MÁRTIRES DEL TACNASO!!!

¡¡¡ASAMBLEA CONSTITUYENTE, SOBERANA Y CON PODER YA!!!

 

Lima, 07de noviembre del 2008.

 

HOMENAJE A CELIA HART POR SU FALLECIMIENTO.

“El deber de todo revolucionario es hacer la revolución” Fidel Castro
La revolución como única perdurable resistencia

“El deber de todo revolucionario es hacer la revolución” Fidel Castro

Ponencia presentada en la UAM de México Octubre 2005

Resumen

En el contexto dominador del imperialismo, frente a la abrupta caída de los llamados estados socialistas y su referencia política, pudiera parecer obsoleto el concepto de la revolución. En este trabajo nos queremos acercar nuevamente a la vigencia y sobre todo a la utilidad de este concepto. Sin ánimo de retomar tan sólo viejas experiencias, deseamos exponer que la revolución en sus diferentes variantes sigue siendo la única resistencia al estado del capitalismo actual. Incluso si éste es considerado como un Imperio cuya única salida económica es la guerra y sus métodos de dominación sean más sofisticadas a través de la supremacía de los medios de comunicación entre otros. Aun así la revolución internacional, entendida ésta por supuesto como una matriz de factores, siegue siendo la única resistencia viable. Y el socialismo la única alternativa del mundo.

Esta ponencia se estructurará de la siguiente forma:

  •  
    1. Porqué la revolución socialista como mejor resistencia
    2. Revolución cubana y revolución bolivariana. Vínculos indisolubles con la revolución mundial
    3. Necesidad imperante de una organización comunista internacional cuyo epicentro pueda estar en América Latina
    4. Apuntes finales
    5. Referencias


1 Por qué la revolución socialista como mejor resistencia

Carlos Marx realizó un descubrimiento científico, no trató de escribir una novela de amor, ni inventó ningún platillo volador. Un descubrimiento del mismo orden e importancia que el de Darwin, o Newton. El tránsito de una sociedad de exploradores a una sociedad sin clases es una posibilidad teórica y una necesidad histórica Olvide usted a Carlos Marx en nombre de que el socialismo no ha podido triunfar todavía, cúlpenlo de las aberrantes prácticas del socialismo real, o acúselo de no haber contemplado en sus tesis el neolibelismo. Vuelva a retomar viejas tesis liberales para explicar las contradicciones entre trabajo y capital Y tal cual la manzana de Newton, la historia del mundo caerá sin piedad sobre su cabeza.

El capitalismo ha tomado nuevas formas, y alucinantes mecanismos de fuerza. Escuchamos hablar del neoliberalismo o del capitalismo neoliberal, pero lo que todavía no hemos podido escuchar es de que el sustantivo de la frase; CAPITALISMO cambie de nombre. El capitalismo de forma imperial o neoliberal sigue siendo en última instancia un sistema que se divide entre explotadores y explotados.

El símil que les propongo es el siguiente: Tratemos de poner un satélite en órbita. Claro que sin la informática, la electrónica, las comunicaciones y el avance en ciencias de los materiales no lo lograremos. Pero por favor no se olvide de la gravedad, y saque bien las cuentas de Newton primero que nada, pues de olvidar la gravedad terrestre Microsoft no evitará el fracaso.

Muy bien, Marx no previó INTERNET, ni los celulares, tampoco el infeliz predijo a Stalin. Pero las cuentas debemos sacarlas según su descubrimiento primero que todo y después ¡eso si! Tan importante como lo anterior poner toda las nuevas tecnologías de las ciencias sociales en función de nuestro empeño.

Porque nuestro empeño deberá ser el socialismo. De verdad, con los retoques de peluquería para que esté de moda con los nuevos tiempos. Pero nuestra meta será pasar del reino de la necesidad al reino de la libertad.

No comparto con muchos compañeros que nos demos tiempo para entender bien este nuevo IMPERIO; porque ¿cuál fue la llave mágica (como dice Rosa Luxemburgo) que tuvo Marx para acceder a entender el modo de producción capitalista? Si Marx pudo descifrar los jeroglíficos e la sociedad capitalista fue precisamente y únicamente porque se enfrentó a ellos desde un punto e vista socialista. Es decir desde una perspectiva histórica”.1

Nos toca hacer lo mismo: descifrar esta nueva manera de presentarse el capitalismo desde el estribo del caballo y con la flecha del tiempo hacia adelante, no basta la observación pasiva y analítica, protegida por el socorrido paraguas de la academia.

Claro que tenemos, si es que nos apetece, escoger la otra dulce opción de Federico Engels, que es la barbarie. Barbarie que estamos viendo: La crisis ética del imperialismo no tiene precedentes: el fundamentalismo religioso; que mientras acusan a Darwin de perverso, religiosos renombrados invitan a asesinar a presidentes elegidos bajo formas de la misma democracia burguesa como el caso de Paterson; torturadores profesionales como Posada Carriles siendo protegidos por el Tratado sobre la Tortura, guerras, cárceles podridas por abusos sexuales, Katrina, donde se demostró que nuestras miserias también son padecidas en las entrañas del monstruo y sobre todo el irrespeto casi irreversible hacia la naturaleza.

Recomiendo prisa, más que relajamiento. La Tierra no aguantará más, no esperará por nuestras cuentas. Y no sólo somos responsables de nuestra especie, seremos capaces de destruir los gérmenes mismos de la vida No es una broma, ni una poesía de los ecologistas, es otra verdad irrefutable.

Y ahora ¿Por qué la revolución como única resistencia?

Tengo la deformación profesional de pensar en los conceptos tal cual en ciencias naturales. Las definiciones cobran cuerpo y forma cuando están en juego asuntos de importancia mayor como el que nos reúne en este coloquio.

Resistencia en términos muy generales puede definirse como la capacidad de contención, como un obstáculo que se opone a un fenómeno dado. Si hablamos por ejemplo de resistencia eléctrica, podemos analizar que es la que se opone al paso de la corriente. O en un flujo de agua, la resistencia la constituye de alguna manera las características del conductor. A saber: largo o corto, ancho o estrecho, oponiéndose a la circulación del agua. Es siempre una atenuante del fenómeno y nunca su anulación.

Entonces, ¿la resistencia al imperialismo significa que debemos convivir con él, tan sólo resistiéndonos?

El agua seguirá siendo dañina y destruirá todos los modos alternativos de contenerla. ¿Quiénes son los equivalentes al agua? El imperialismo sin dudas, que no es más que una manera superlativa del modo de producción capitalista.

El diseño de nuestras resistencias pasa por no olvidarnos que la meta final, el objetivo central deberá ser cerrar el grifo de agua o desconectar el generador de voltaje. Pues si no lo pensamos así y creemos que diseñando resistencias más efectivas solamente, no resolveremos el problema del mundo. El agua y la electricidad destruirán con el tiempo nuestros conductores, y tan sólo tendremos oportunidad de seguir llorando. La revolución es precisamente el acto histórico de cerrar el grifo de agua. Las resistencias son las más efectivas tácticas de lucha. La estrategia es tomar el Olimpo, cerrar el grifo y volver a bajar de él. Tomar el poder por los revolucionarios es la manera más efectiva de destruirlo a largo plazo

Mi propuesta es entonces no hacer contradictorias las palabras resistencia y revolución, ni excluidos y proletariado, ni de movimiento y partido político revolucionario. Se contienen unas a otras. Tan sólo la putrefacta práctica socialista nos sigue confundiendo, y con cierta razón huimos de esos términos como el diablo a la cruz. Es hora de acabar de entender que si bien el neoliberalismo nos impone retos nuevos y difíciles, la desaparición del campo socialista y la globalización nos permite fabricar opciones con la libertad y convergencia de todos los factores revolucionarios. Como dijo Fito Páez “No todo está perdido”.

Está demás decir la incapacidad de las organizaciones internacionales para ofrecer una alternativa mínima de combate: Hugo Chávez, el cual busca sin dudas estas resistencias al orden establecido, lanzó un grito de angustia en Naciones Unidas “Díganme una cosa, señor Presidente, si nosotros vamos a aceptar esto, es que estamos perdidos, ¡apaguemos la luz y cerremos las puertas y cerremos las ventanas! Sería lo último: que aceptemos la dictadura aquí en este salón”2.

Pero las Naciones Unidas no tienen sentido desde su propia fundación. En un e artículo del periodista cubano Jorge Gómez Barata, se plantea: “Los Tres Grandes, Roosevelt, Churchill y Stalin, a pesar de sus grandes diferencias ideológicas y políticas, coincidieron en que si bien ninguna de las potencias renunciaba a alcanzar sus objetivos, intentarían lograrlos sin acudir a guerras, al menos con las dimensiones de aquella matanza”3

No es cierto: Stalin no tenía grandes diferencias políticas con sus colegas, tan sólo había que repartirse el mundo de manera efectiva, cosa que supieron hacer y bajo el estercolero de la “coexistencia pacífica” pudieron, más bien creyeron que estábamos en paz con Dios. La ONU actual es hija natural de aquella. Tan sólo hoy tenemos muchos más problemas acumulados y muchas más confusiones ideológicas.

Tengo la secreta sospecha que algo de aquel mal hacer del socialismo real está pesando sobre el actual sistema neoliberal. La URSS aceptó gustosa el derecho al veto, el cual disfruta (a saber porqué) Rusia, y estuvo de acuerdo con la partición de Palestina en 1948.

Si existe un país buscando sinceras alternativas al “agua” que se filtra, ese es la República Bolivariana de Venezuela. Sin embargo Hugo Chávez no puede contar con la actual Organización de Naciones Unidas y así se dará cuenta que no puede contar con las organizaciones burguesas sean populistas o no. De ahí que poco a poco Chávez y la Venezuela realmente bolivariana se van radicalizando por días al punto de que su Presidente nos convida a pensar en el socialismo del siglo XXI. No tardará Chávez en ver con quienes puede de verdad integrarse. Un solo huevo podrido nos echará a perder nuestra tortilla.

Nuestro tubo ideal está lleno de salideros por todas partes. Las resistencias formidables están conteniéndolo, pero el grifo de agua sigue abierto y la única salida que nos va quedando concretamente es detener el surtidor de agua. Eso se llama revolución; sin miedo a decirlo, la revolución donde todos, absolutamente todos los revolucionarios...y rebeldes (ahora que me disgregan esas dos palabras) estamos convocados.

Dijo Rosa Luxemburgo: “Ni las reformas sociales, ni la democracia debilitan dicho muro (entre el socialismo y el capitalismo), sino que lo hacen más recio y más alto. Sólo el martillazo de la revolución, es decir la conquista del poder político por el proletariado, podrá derribarlo”1

Tampoco la palabra terrorismo debe asustarnos al tener en cuenta la palabra insurrección. Parecería que hoy por hoy los insurrectos son tan sólo “terroristas que pretender eliminar a los hermosos soldados de Occidente”. Dicho sea de paso que los iraquíes, (no me importa que les llamen terroristas, suicidas, etc.) están ofreciendo también al lado de la revolución bolivariana, la revolución cubana y todos los brotes de rebeldía de nuestros días, un verdadero aporte a nuestro inventario de resistencias.

Resistencias y revolución es algo sobre tácticas y estrategias, de lo cual hablaron los mejores revolucionarios.

Andamos cerca del 8 de octubre, y recordar al Che es muy oportuno como pensador profundo de la teoría revolucionaria, aunque muchos lo asocien tan sólo como mártir religioso del foquismo, o tan sólo como un romántico Quijote. Dijo el Che en Tácticas y Estrategias de la Revolución Latinoamericana:

“El poder es el objetivo estratégico sine qua non de las fuerzas revolucionarias y todo debe estar supeditado a esa gran consigna”

La toma del poder es un objetivo fundamental de las fuerzas revolucionarias. Conquistar el porvenir es el elemento estratégico de la revolución, congelar el presente es la contrapartida estratégica que mueve las fuerzas de la reacción en el mundo actual” 4

Por supuesto esto lo dijo en los 60, mas me tomo la libertad de exponerlo como si fuera para el día de hoy.

La insurrección es inherente a un proceso revolucionario, es un elemento que siempre habrá que considerar. No hay que temerle por el mero hecho de que el terrorismo paralice nuestras neuronas.

Dijo León Trotsky: “Consecuentemente en el primer plano de la obra que vamos a iniciar, estará la insurrección armada como la etapa más alta de la revolución”5

Y dijo el Che: “¿Es posible o no en las condiciones actuales de nuestro continente lograrlo (el poder socialista, se entiende) por la vía pacífica?

Nosotros contestamos rotundamente: En la mayoría de los casos no es posible. Lo más que se lograría sería la captura formal de la superestructura burguesa del poder, y el tránsito al socialismo de aquel gobierno que, en las condiciones de la legalidad burguesa establecida llega al poder formal, deberá hacerse también en medio de una lucha violentísima contra todos los que traten, de una manera u otra, de liquidar su avance hacia nuevas estructuras sociales”.4

Sé por supuesto que en nuestro arsenal de pensadores no todos tenían la misma visión que Trotsky y el Che. Lo expongo, por supuesto porque coincide con el de la autora de esta ponencia. La insurrección armada en dependencia de las circunstancias es una alternativa que no merece ser excluida ni por la supremacía militar , ni por la patética jerga actual del enemigo.  

Entonces, ¿Por qué no pensar que la revolución es la estrategia y que las múltiples formas formidables de resistencias que tenemos se convierten en tácticas?

La resaca de la práctica aberrante del socialismo real no nos permite todavía perderle el pánico a las palabras. La revolución debe concebirse desde sus propios inicios en mundial. La globalización actual sostiene todavía más esta tesis. Al imperialismo se le puede “pillar” desde muchas trincheras distintas. Desde París, Caracas, Bagdad, Chiapas o Bolivia. Ninguno de los eventos que se están sucediendo uno tras otro en el mundo está alejado de ser principios tácticos para la revolución.

Dice la II Declaración de La Habana:

¿Qué es la historia de Cuba sino la historia de América latina? ¿Y qué es la Historia de América Latina sino la historia de Asia, África, y Oceanía? ¿Y qué es la historia de todos los pueblos sino la historia de explotación más despiadada y cruel del Imperialismo entero? 6

  Acaba de terminar en La Habana el evento en conmemoración a las proféticas palabras de Fidel Castro en relación a la deuda externa de los países del tercer mundo En uno de los discursos, Atilio A Borrón señalaba los puntos en la que fallamos en el pago de la deuda. La falta de unidad, la compra de los gobiernos por Estados Unidos, etc. Y yo me pregunto:¿ qué es lo que se esperaba? ¿Que los gobiernos por muy atorados que estuviesen pactaran juntos contra el Imperialismo y el FMI? Al cabo de veinte años son más pobres nuestros pueblos y han entregado más dinero. El capitalismo se entiende entre sí. Siempre lo ha hecho. Es más ya vemos hoy los súper populistas gobiernos del Sur en qué andan. Es tonto seguir jugando con los pueblos y seguir soñando que el régimen capitalista puede ser llevadero. Con los gobiernos burgueses ni resolvimos , ni resolveremos el pleito endémico de la deuda externa

Dijo Eric Toussaint : “Sin embargo, en el plano político, si lo deseasen, los gobiernos de los principales PED (países en desarrollo), 50 años después de Bandoeng, podrían constituir un poderoso movimiento capaz de imponer reformas democráticas fundamentales en todo el sistema multilateral. Podrían adoptar una política moderada -rembolsar las deudas de manera anticipada con un descuento importante- o una política radical -repudiar la deuda y aplicar un conjunto de políticas que rompan con el neoliberalismo. El contexto internacional les es favorable ya que la principal potencia mundial está empantanada en la guerra de Irak, en la ocupación de Afganistán; se confronta además con muy fuertes resistencias en América Latina que están desembocando en duros fracasos (Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia...) o en un impasse. .
Estoy persuadido que eso no ocurrirá: ni el escenario moderado, ni el radical se materializarán a corto plazo. La enorme mayoría de los dirigentes actuales de los PED están totalmente atrapados por el modelo neoliberal. En la mayoría de los casos están completamente comprometidos con los intereses de las clases dominantes locales que no tienen ninguna posibilidad de alejamiento real (sin hablar de ruptura) de las políticas de las grandes potencias industriales. Los capitalistas del Sur adoptan un comportamiento de rentistas y cuando no es el caso, buscan ganar partes de mercado”7

Pensar que el socialismo es viable, no sólo nos unirá en la lucha a corto plazo, para cerrar el grifo de agua, sino que nos ayudará paralelamente a diseñar las mejores estrategias coyunturales.

2 Revolución cubana y revolución bolivariana. Vínculos indisolubles con la revolución mundial

Cuba fue junto a Puerto Rico la última colonia de España. Además fue donde el Imperialismo presentó cartas credenciales. Lo dijo Lenin así: Durante los últimos quince o veinte años después de la guerra hispano-americana (1898) las publicaciones de economía, así como las de política del Viejo y el Nuevo Mundo, utilizan cada vez más el concepto de “imperialismo”8 Así que la palabra que nos anda convocando en esta reunión parece haber sido usada de alguna manera debido a la guerra imperialista que se desplegó en mi pequeña isla. Para terminar, en Cuba triunfó la primera revolución socialista de Occidente... En Cuba por poco se acaba el mundo en Octubre de 1962 y después de la caída del Socialismo europeo la revolución cubana constituyó la única resistencia consistente al Imperialismo. Un buen observatorio de la historia del mundo es Cuba, sin lugar a dudas. 

Y eso tiene una explicación: Los cimientos de la Revolución Cubana fueron desde sus propios inicios unos cimientos de revolución permanente, aunque por ahí me digan terrorista, o trotskista y miles de cosas más.

José Martí y el Partido Revolucionario Cubano, del cual muchos de sus fundadores entraron sin escala al Partido Obrero Socialista en 1905, fue el inicio de la revolución auténticamente socialista. Carlos Baliño solidario con la II Internacional, Julio Antonio Mella de un pensamiento tan radical e internacional que lo coloca entre los vanguardias marxistas al lado de José Carlos Mariategui, son apenas un par de ejemplos.. Julio Antonio Mella líder de la juventud cubana y líder dentro de la izquierda del Partido Comunista Mexicano se convierte en el enlace entre la obra radical de José Martí y el bolchevismo más auténtico. Pablo de la Torriente Brau y el ala izquierda estudiantil, Guiteras y la Joven Cuba, la Juventud del Partido Ortodoxo , en cuyo programa fundacional aparece como meta el socialismo auténtico sin el estalinismo, Fidel Castro, quien va al Moncada con un programa veladamente socialista y en la Historia me Absolverá realiza un perfil clasista de la sociedad , convocando a la lucha al proletariado y a los campesinos pobres.Y para concluir con la aportación última y superior del Che Guevara, le otorgan a la Revolución Cubana (RC) un linaje de auténtica revolución permanente. Por un lado de un radicalismo socialista incomparable, por el otro un carácter internacionalista sin precedentes. Por otra parte en general desde Mella hasta el Che Guevara la propuesta del socialismo fue siempre auténtico, internacionalista y anti burocrático. No en balde los estalinistas de sus respectivas épocas los acusaron a ambos de oposicionistas de izquierda. Pero eso lo he reseñado en un par de trabajos, aunque no me cansaré de decirlo, lo que tengamos de supervivientes se lo debemos a esta tradición, lo de fracaso a la contaminación estalinista que contagiamos después de la partida del Che y de la zafra de los diez millones donde perdimos más, mucho más que un par de millones de toneladas de azúcar.

El papel de la RC en el ámbito latinoamericano y mundial fue decisivo. No hay movimiento de liberación social que de una u otra forma no acuda a los recursos de la RC, a pesar por supuesto del virus estalinista que unos momentos más que en otros hubo de infestarnos.

La revolución bolivariana, por su parte representa la frescura de una revolución radical, que tendrá que convertirse en poco tiempo en socialista sino quiere quedar para una caricatura, parafraseando al Che. Veremos hasta que punto podremos ir avanzando allá sin enfrentamientos violentos. Pero es sin dudas hoy otro de las resistencias más tenaces contra el imperialismo. El vínculo de ambas muestra por supuesto la posibilidad real de una colaboración entre pueblos revolucionarios. No nos cansemos con datos de los impresionantes logros sociales y beneficios económicos de esta relación. Es una relación auténtica y fuerte con líderes probados y de arraigo en sus países y en las masas revolucionarias del mundo. Es un verdadero aliviadero para ambas revoluciones, como es de esperar.

Mas no basta, ni con mucho. La misión de estas revoluciones frente a la explosión revolucionaria o rebelde, como ahora quieren llamarle, que se vive en América Latina en particular y vivirá sin dudas el mundo, debe ser a mi juicio de apoyo irrestricto a cualquier brote revolucionario o de liberación social. No lo digo yo. Lo dijo el Che en el no demasiado difundido Discurso de Argel: en relación a los antiguos países socialistas: “El desarrollo de los países que empiezan el camino de su liberación debe costar a los países socialistas. Lo decimos así, sin el menor ánimo de chantaje o de espectacularidad, ni para la búsqueda fácil de una aproximación mayor al conjunto de los pueblos afroasiáticos, es una convicción profunda.

No puede existir socialismo; si en las conciencias no se opera un cambio que provoque una nueva actitud fraternal frente a la humanidad, tanto de índole individual, en la sociedad que se construye o está construido el socialismo, como de índole mundial en relación a todos los pueblos que sufren la opresión imperialista (…) Los países socialistas tienen el deber moral de liquidar su complicidad táctica con los países explotadores de Occidente “9 

Es obvio que se dijo hace cerca de 40 años, pero aun así el éxito de las ideas del socialismo pasa por la coherencia revolucionaria. Y en este caso estamos en primer término los revolucionarios cubanos, que ya ostentamos el poder.

Con más datos que me proporcionen y con más banderitas rojas que me esgriman no considero que en la República Popular China se viva una revolución socialista, o que hayan intentado construir el socialismo. Allí en el mejor de los casos se construirá una potencia capitalista muy poderosa...no cuento a China entre mis aliadas para la revolución.

Pero nuestras revoluciones cubana y venezolana para su propia permanencia deben apoyar los movimientos emergentes que estén dispuestos hacia el camino de terminar la explotación imperialista y viceversa por supuesto: Los movimientos revolucionarios emergentes deberán ver en estas dos revoluciones, a pesar de sus defectos, referentes de la victoria a alcanzar. “El internacionalismo proletario es un deber, pero también es una necesidad revolucionaria”10  dijo el Che. Y este internacionalismo es, pero no se reduce, a la ayuda material y humana. Estamos hablando de otra cosa: De un apoyo moral y comprometido a todo movimiento revolucionario emergente. Tal cual lo dijo el Che hace cuatro décadas.

Es ésta la única forma que tenemos para sostener, nuestros movimientos en el mundo y por añadidura las revoluciones que han logrado triunfar.

    3 Necesidad imperante de una organización comunista internacional cuyo epicentro pueda estar en América Latina

Partido, Movimiento, Frente, Alianza, Coalición, como gusten, pero un programa socialista o con el eufemístico no capitalista.

No hay divorcio teórico entre movimientos sociales radicales, los partidos revolucionarios y las revoluciones triunfantes. Todo lo contrario. Se complementan y fundamentan mutuamente. Porque es precisamente, según mi criterio lo que nos anda faltando, esta comunión y esa simbiosis.

Actualmente hay toda una polémica entre cuál es instrumento que organizará la resistencia al imperialismo. En mi trabajo “¿Fue el movimiento 26 de Julio un partido de vanguardia?” explico la experiencia cubana al respecto y de qué forma lo que empieza siendo un movimiento popular una vez que se dispone a hacer la revolución se convierte automáticamente en un partido auténticamente político, sin que sus participantes en su conjunto hayan leído una palabra de Lenin o Gramsci. El asunto radica que no hay muchas formas posibles de arrebatarle el poder a las clases dominantes. Porque repito una vez más que de eso debe tratarse y no de una convivencia resistiva con el imperialismo. Después de tomado el poder...otro es el asunto. De qué manera o con cuál estrategia diseñamos sociedades socialistas cada vez más democráticas y donde el sentido sea debilitar al estado y no fortalecerlo. Tomar el poder por el proletariado es la forma más eficiente de destruirlo. Bien valdría otro Coloquio para analizar cómo sostenemos un poder en una matiz global imperialista. Mas ese no es ahora nuestro asunto.

Para tomar el poder debemos organizarnos. Es ingenuo pensar que con manifestaciones y denuncias nos van a ceder el poder.

La revolución cubana triunfó en siete años a uno de los ejércitos más poderosos del mundo ¡Y no me digan ahora que fue por la presencia de la URSS! La URSS se enteró de última sobre los locos rebeldes.

La historia de la revolución cubana deberá a estas alturas ser estudiada con mucho rigor. Ya es un clásico. Quizás el clásico más cercano que tenemos. La pericia de Fidel Castro estuvo en diseñar su “partido” que fue el movimiento 26 de Julio.

La conjunción entre la lucha guerrillera, el llano, las huelgas y la propaganda adecuada le confiere una singularidad a esta dirección política. Ni fue lucha en las montañas, ni fue lucha urbana. Se coordinó todo como un solo movimiento. De tal suerte que la Sierra soportaba al llano y el llano a la Sierra. Por supuesto que había contradicciones entre ambas formas de luchar, pero por suerte para mi revolución la dirección del movimiento supo llevarlas al unísono. La propaganda rebelde fue decisiva, sobre todo para llamar a la huelga general. Radio Rebelde se escuchaba en todo el país. Al entrar en la Habana el ejército rebelde ya todo el pueblo los esperaba.

Hoy debatimos de forma bizantina si el foco guerrillero vs. movilizaciones vs. Sabotajes vs. Huelgas. ¡Todos! Todos los métodos son importantes, tan sólo el objetivo debe estar claro. Hacer la revolución y tomar el poder.

También he escuchado la controversia estéril entre rebeldes y revolucionarios. Lógica aristotélica no más: Si alguien se rebela que sea para hacer la revolución y no para jugar a ser Robin Hood, y por el lado opuesto, si alguien aspira a hacer la revolución , no debe estar esperando a un eclipse total de Sol, sin voluntarismos , pero de rebelarse contra el orden impuesto. Dijo León Trotsky: “Como marxistas debemos conocer y comprender que no es suficiente querer una insurrección para llevarla a cabo. Pero cuando se present n las condiciones objetivas se impone realizarla, hacerla posible, pues no se realiza sola”5

Entonces los movimientos sociales que de verdad luchen por verdaderas demandas y los partidos políticos que logren liberarse de los fantasmas del sectarismo y el reformismo electoralista (las dos recurrentes pesadillas de nuestros partidos) colapsarán sin esfuerzo, tal cual las gotas de aceite en una cacerola cuando el agua está a punto de hervir.

Otro aspecto que debemos considerar, precisamente por la globalización de nuestros días es comenzar con un proceso de internacionalización de nuestras organizaciones revolucionarias. Esto permitiría dos cosas:

En primer lugar sería un antídoto contra el sectarismo en el cual la práctica socialista del siglo XX nos obligó a permanecer como consecuencia de las confusiones ideológicas. En segundo lugar mantendría siempre activas nuestras organizaciones, pues de una región a otra del Continente se van sucediendo determinados episodios protagónicos. Hoy es Bolivia, luego Brasil, luego México, Cuba, Venezuela, etc. Estaríamos siempre en pie de lucha. La Internacional que fundó Carlos Marx no fue por gusto. Fue porque Europa toda estaba en ebullición y cualquier salidero era oportuno para entrar en acción. En estos instantes América Latina es la Europa del siglo XIX y debe ser una nuestra posición frente a las bases militares en el Paraguay como las oportunidades de México con los nuevos espacios políticos alternativos a las elecciones que vemos con gran placer que empiezan abrirse.

Los gobiernos populistas de nuestra región han mostrado demasiado pronto su ineptitud, con las excepciones de Cuba y Venezuela, las cuales dicho sea de paso deberán alinearse también con estos movimientos y nunca con los gobiernos, ni siquiera en aras de la integración política de la región. No encuentro la viabilidad de una integración de la revolución bolivariana con el gobierno colombiano de Uribe y así sucesivamente. Lo dije arriba, el ALBA ha funcionado de manera real tan sólo entre dos revoluciones y no entre dos gobiernos. Los estados de Brasil, Argentina, Uruguay, Panamá etc., se encuentran absolutamente a la derecha de las aspiraciones de sus respectivos pueblos. Es una realidad que los revolucionarios...y los rebeldes deberemos saber capitalizar.

Dijo el Che Guevara en Pasajes de la Guerra Revolucionaria: “los gobiernos democráticos de amplia base popular ascienden laboriosamente, y muchas veces antes de asumir el poder, ya están estigmatizados por la serie de concesiones previas que han debido hacer para mantenerse “11 Ya sé que los reformistas actuales que se dicen revolucionarios me dirán que eso lo dijo el Che hace cuatro décadas. Pero ya me he desempolvado de ellos y de los sectarios de antaño que andan hoy disueltos en partidos electorales y reformistas. El Che es un revolucionario de nuestros días, como todo verdadero revolucionario.

Por último unas palabras sobre otra disyuntiva que se nos anda presentando en relación al sujeto de la Historia en la actualidad, La estéril dicotomía entre “excluidos” y “proletarios” favorece tan sólo al enemigo. Que el proletariado actual pueda tener más facilidad de vida que los llamados excluidos sociales no implica que aquellos no sean explotados por el capital. Todavía no sé cuando se ecisionaron estos vocablos. Más de una vez he dicho que el enemigo está unido e internacionalizado y cuenta con sólidos partidos como son las organizaciones internacionales (ONU, FMI, OMC) y no se cansan de fundar partidos como las ALCA etc., todos mundiales. Ellos carecen de confusiones en reconocerse. El imperialismo norteamericano reconoce como “compañeros de lucha” a los gobiernos nacionales y los apoya de manera irrestricta. El caso de las Malvinas es un ejemplo clásico de este “compañerismo”. Nosotros, más pobres, menos organizados y más confusos no nos reconocemos entre nosotros.

Los excluidos de este mundo forman parte del partido proletario, no comprendo todavía las maniobras teóricas con las que quieren dividir a los piqueteros argentinos de los obreros franceses, que nos acaban de regalar una hermosa huelga, de los Sin Tierra de Brasil, o de Hugo Chávez, si es que el compañero decide de una vez y por todas afiliarse a este “partido”. Tan sólo como contrapeso debemos tener planes de lucha como ellos... Nosotros, esos que a decir de Carlos Marx no tenemos más que perder que nuestras cadenas , o como decía Benedetti en su poema “Ellos y Nosotros” los que no necesitamos de sábanas blancas para hacer el amor.

4 Notas finales

La revolución socialista no es sólo una necesidad histórica ni una forma bonita de hablar. Es todo lo contrario, una posibilidad real frente a esta nueva manera en que se nos presenta el Imperialismo. La globalización neoliberal tiene su contraparte dialéctica y es la revolución globalizada. El desarrollo en las comunicaciones, INTERNET, etc. se pueden convertir en una ventaja también para “nosotros”. No es mentira que el capitalismo cava sus propios sepultureros... El sepulturero de hoy no es para nada aquel proletariado exclusivo de los obreros de la Europa, se ha ampliado, pero sin perder su esencia. Los llamados excluidos, estarán excluidos en nuestras hermosas tierras para cualquier cosa, excepto para la revolución.

Termino entonces con las palabras de la II Declaración de La Habana que repitió el Che

En la XIX Asamblea de las Naciones Unidas en 1964 en una irrepetible lección de diplomacia revolucionaria que andamos necesitando en estos tiempos. Estas proféticas palabras fueron dichas para este instante:

“Con lo grande que fue la epopeya de la independencia de América Latina, con lo heroica que fue aquella lucha, a la generación de latinoamericanos de hoy le ha tocado una epopeya mayor y más decisiva todavía para la humanidad. Porque aquella lucha fue para librarse del poder colonial español, de una España decadente, invadida por los ejércitos de Napoleón. Hoy le toca la lucha de liberación frente a la metrópoli imperial más poderosa del mundo, frente a la fuerza más importante del sistema imperialista mundial y para prestarle a la humanidad un servicio todavía más grande del que le prestaron nuestros antepasados.

Pero esta lucha, más que aquélla, la harán las masas, la harán los pueblos; los pueblos van a jugar un papel mucho más importante que entonces; los hombres, los dirigentes importan e importarán en esta lucha menos de lo que importaron en aquélla.

Esta epopeya que tenemos delante la van a escribir las masas hambrientas de indios, de campesinos sin tierra, de obreros explotados, la van a escribir las masas progresistas; los intelectuales honestos y brillantes que tanto abundan en nuestras sufridas tierras de América Latina; lucha de masas y de ideas; epopeya que llevarán adelante nuestros pueblos maltratados y despreciados por el imperialismo, nuestros pueblos desconocidos hasta hoy, que ya empiezan a quitarle el sueño. Nos considerabna rebaño impotente y sumiso; y ya se empieza a asustar de ese rebaño; rebaño gigante de doscientos millones de latinoamericanos en los que advierte ya a sus sepultureros el capital monopolista yanqui.

Con esta humanidad trabajadora, con estos explotados infrahumanos, paupérrimos, manejados por los métodos de foete y mayoral no se ha contado o se ha contado poco. Desde los albores de la independencia sus destinos han sido los mismos: indios, gauchos, mestizos, zambos, cuarterones, blancos sin bienes ni rentas, toda esa masa humana que se formó en las filas de la «patria» que nunca disfrutó, que cayó por millones, que fue despedazada, que ganó la independencia de sus metrópolis para la burguesía, esa que fue desterrada de los repartos, siguió ocupando el último escalón de los beneficios sociales, siguió muriendo de hambre, de enfermedades curables, de desatención, porque para ella nunca alcanzaron los bienes salvadores: el simple pan, la cama de un hospital, la medicina que salva, la mano que ayuda.

Pero la hora de su reivindicación, la hora que ella misma se ha elegido, la viene señalando, con precisión, ahora, también de un extremo a otro del continente. Ahora, esta masa anónima, esta América de color, sombría, taciturna, que canta en todo el Continente con una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza a sufrir y a morir. Porque ahora, por los campos y las montañas de América, por las faldas de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas, entre la soledad o en el tráfico de las ciudades o en las costas de los grandes océanos y ríos, se empieza a estremecer este mundo lleno de razones, con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo, de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros. Ahora sí, la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia. Ya se les ve por los caminos un día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para llegar hasta los « tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron...

Porque esta gran humanidad ha dicho: « ¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia”6 

Si vamos a morir que sea por el Socialismo

¡Revolución o Muerte!

Por: Celia Hart Santamaria

A 68 años del asesinato de León Trotsky:

"Quien se arrodilla ante el hecho consumado es incapaz de enfrentar el porvenir"

Este 21 de agosto se cumplen 68 años del asesinato de León Trotsky. Durante décadas se intentó silenciar su legado y se montó un majestuoso aparato de mentiras al servicio del stalinismo. Por eso aún no ha sido reivindicado como se merece. El título de está página, una frase de León Trotsky, refleja acabadamente su personalidad.

Existen tantos Trotsky como personas lo recuerdan. Para algunos, su imagen es la uno de los protagonistas de la primera revolución obrera junto a Lenin. Otros se remontarán a sus hazañas al mando del Ejército Rojo o preferirán hacerse eco de sus lecciones dirigiendo el Soviet de Petrogrado. Otros, en cambio, sólo sabrán su nombre por la película de Richard Burton “El asesinato de Trotsky” y, los más jóvenes, lo habrán conocido por la película “Frida” en el 2002. Aún teniendo en cuenta el velo con el que se tapó la vida y la muerte de Trotsky, no caben dudas de que reflejó la síntesis histórica y personal de toda la experiencia del movimiento revolucionario.

Trotsky y el Partido Bolchevique

Lev Davídovich Bronstein nació en Yanovka, Ucrania, el 26/10/1879 según el calendario prerrevolucionario. Años más tarde, cuando en 1896 fue coronado el zar Nicolás II, Bronstein comienza su ligazón con la política integrándose a los círculos populistas de Mykolayiv. Poco tiempo después, se suma al movimiento marxista.
Su vida estuvo signada por la persecución, primero zarista y luego stalinista. Por eso tuvo que exiliarse en diversas oportunidades. Lejos de Rusia, en 1902 adopta el seudónimo de León Trotsky con el que pasaría a la historia. Allí se unió a Lenin, Mártov, Gueorgui, Plejánov y otros miembros del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) que editaban el periódico Iskra. Durante esta época no es ni bolchevique ni menchevique. Recién en el 2º Congreso del POSDR en 1903, Trotsky se alineó con los mencheviques, calificando a Lenin como el “jefe del ala reaccionaria” y desorganizador del POSDR.
Cuando la revolución de 1905 se respiraba en el aire, Trotsky se apresuró a regresar a Rusia. Fue uno de los organizadores del primer soviet de San Petersburgo, siendo uno de sus principales dirigentes. La revolución fracasa pero siembra el germen de la pelea contra el régimen zarista y Trotsky es deportado a Siberia. La siguiente década la dedicaría a defender sus ideas intentando edificar los cimientos de lo que luego sería la Revolución de Octubre.
El estallido de febrero, en 1917, lo encuentra en Nueva York, colaborando en un periódico ruso de exiliados. Llegó a Rusia en mayo y no tardó en asumir la jefatura de la organización socialdemócrata inter-distrital, uniéndose al Soviet de Petrogrado del cual fue presidente. Por aquel tiempo era considerado como el dirigente más elocuente de la izquierda soviética. Inmerso en las discusiones políticas de la época, ingresó en el partido bolchevique en el mes de julio y fue elegido miembro de su Comité Central.
Las diferencias con Lenin se zanjan y coinciden en la necesidad de derrocar al gobierno provisional de Kerensky. Les urge fortificar al partido y a los soviets. Así, sus esfuerzos se dirigirán a recabar apoyos para que el movimiento bolchevique protagonizara la primera revolución socialista.
Son meses de grandes epopeyas que habían comenzado con la toma del Palacio de Invierno. El ejército blanco junto a tropas de 14 países intentaba cercar la primera revolución obrera del mundo. Al mismo tiempo, las tropas rusas eran diezmadas en los frentes de la Iª Guerra Mundial. Había que proteger la revolución, y Trotsky se ve obligado –por las circunstancias– a firmar con los alemanes el tratado de Brest-Litovsk. Esa fue una de sus tácticas para defender el triunfo de octubre. Además, crea el Ejército Rojo. Era un ejército diferente, sólo podían integrarlo obreros y campesinos; nadie tenía privilegios. La disciplina en el frente de batalla era de hierro pero en los cuarteles Trotsky incentivaba las discusiones y escuchaba todas las opiniones. A todos los soldados se les inculcaban principios internacionalistas y la lealtad hacía los intereses de la clase obrera. Esto se reflejaba en el juramento que las tropas realizaban cada 1º de mayo y que decía: “Yo, hijo de padres obreros y ciudadano de la URSS, asumo el título de soldado del Ejército de obreros y campesinos... Me comprometo a abstenerme de toda acción contra la dignidad de ciudadano soviético y a impedir que las cometan mis compañeros.” Años después, este juramento sería demolido por el stalinismo.
Junto a Lenin, Trotsky había preparado el camino organizando las masas para la revolución que cambió el rumbo de la historia. Así lo refleja el escritor norteamericano John Reed cuando dice “sigue estando de moda llamar ‘aventura’ a la insurrección bolchevique. Sí, fue una aventura... que irrumpió como una tempestad en la historia al frente de las masas trabajadoras y lo puso todo... en aras de la satisfacción de sus inmediatas y grandes aspiraciones. Estaba listo el aparato para repartir las grandes haciendas de los latifundistas entre los campesinos. Se habían constituido los comités de empresa y los sindicatos para poner en marcha el control obrero en la industria. En cada aldea, ciudad, distrito y provincia existían Soviets de diputados Obreros, Soldados y Campesinos, dispuestos a asumir la administración local”.

La pelea por salvar la tradición leninista

Lenin había visto los problemas de la burocratización en el Politburó e intentando reflejar los peligros escribe su testamento. En oposición a Trotsky, se habían unido Zinóviev, Kámenev y Stalin que comenzaron a montar las mentiras que permitirían expulsar a Trotsky del Partido y de la Unión Soviética.
Comienza así su peregrinaje por diferentes países donde podía expresar sus críticas al stalinismo. Natalia Sedova, su esposa, lo acompañaba en la nueva epopeya que se planteaba. Había que defender la herencia leninista que se desmoronaba en la URSS. Ella dijo que comenzaban a rodearnos “fantasmas con la frente agujereada.” La dolorosa metáfora reflejaba la política del Estado totalitario stalinista que necesitaba asesinar para consolidar la teoría de socialismo en un solo país.
Los números de aquellas décadas son contundentes. Más de la mitad de los delegados al congreso del ’34 fueron eliminados. Más de 30.000 de entre 180.000 cuadros del ejército fueron arrestados. Según estadísticas, el personal administrativo pasó de 1.450.000 miembros en 1928 a 7.500.000 en el ’39. Fueron miles los fusilados en las purgas de Moscú. Millones los que desaparecieron en los gulags, que eran campos de concentración.
Stalin borraba todos los vestigios de Trotsky en la revolución y el fascismo avanzaba con paso seguro por Europa. Pese a estar en minoría despliega su inteligencia dando alternativas para pegarse a las masas en España, Alemania, Italia y Francia. Esta flexibilidad política está en las antípodas del dogmatismo rígido que alguno imagina.
Con “El programa de transición” del ‘38 refleja sus críticas al régimen stalinista y sienta las bases de lo que luego sería el “trotskismo”. Reclamaba plena independencia para los comités de fábrica y los locales con respecto a las administraciones del Estado. Marca el pluralismo político, la independencia de los sindicatos ante el partido y el Estado y que las libertades democráticas se transforman en cuestiones de principio, en la medida que expresan la heterogeneidad del proletariado y los conflictos de intereses susceptibles de perdurar mucho más allá de la conquista del poder.

La pelea por la Internacional

Trotsky combatió mientras pudo el rol que jugaba la internacional comunista de Stalin. Repudiaba el abandono de la consigna de los Estados Unidos Socialistas de Europa. Intentó luchar en el seno de la III Internacional hasta que es expulsado e inicia su lucha por construir la IV Internacional. En 1938 funda, así, el Partido Mundial de la clase obrera.
Le auguraba a la URSS una revolución política que no llegó a ver. Con “La Revolución Traicionada” pronostica el certificado de defunción del régimen con el que Stalin había abortado la revolución.
Corrían tiempos difíciles, la crisis económica, el fascismo y el stalinismo hacían estragos. Fueron los trotskistas de aquel tiempo quienes, a costa de sus vidas, alertaban e intentaban organizar a la clase obrera mundial para lo que venía. El esfuerzo de Trotsky y sus colaboradores se enfrentaba con la mano asesina de Stalin que llegó a matar a León Sedov, su hijo, entre otros invaluables compañeros que peleaban por construir la Oposición de Izquierda.
El dirigente trotskista francés Daniel Bensaïd dice en este sentido “este combate solitario en un jardín perdido en las afueras de México es quizás el más importante a sus ojos; Octubre podría haber tenido lugar sin él, quizás incluso sin Lenin puesto que cuando la historia avanza por su lado bueno encuentra a los hombres que necesita. Es en la derrota cuando se vuelven irremplazables. Cuando los vientos son adversos los justos se vuelven escasos”.

El legado de Trotsky

León Trotsky fue asesinado por las marionetas de Stalin en México hace 68 años. Dejaba una de las tareas más importantes de su vida inconclusa. Nahuel Moreno fue uno de los que intentó tomar la posta y emprendió el que sería el gran desafío de su vida. El continuó con gran esfuerzo la pelea por construir la IV Internacional –a pesar de las dificultades– y por ligar el partido a las masas, adaptando sus formas organizativas a las coyunturas de cada momento. Había aprendido que el trotskismo, lejos de abrazar dogmas, sienta sus cimientos en los obreros que, día a día, dan batalla contra el capitalismo sin saber que pueden cambiar otra vez el rumbo de la historia como antes lo hicieron los obreros y campesinos rusos.
Moreno acostumbraba a decir que “si el trotskismo no existiera, habría que hacerlo”. Tal era su convicción sobre él único “marxismo revolucionario de la actualidad”. Los aportes de Moreno como discípulo y continuador son un homenaje perenne al Viejo. En ese sentido, el MST quiere seguir el ejemplo del partido bolchevique, el partido de revolucionarios socialistas internacionalistas por el cual vivió y murió Trotsky
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REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA CAPITALISTA

REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA CAPITALISTA

Como en las películas de terror, en las que un monstruo se desata cada cierto período, hoy estamos viviendo bajo el acoso incesante de un cruel dragón u ogro que devora la vida y la felicidad de millones de personas: la crisis capitalista. Con la diferencia de que este monstruo no tiene un héroe capaz de domarlo, sino que él mismo se repliega momentáneamente a su cueva y se agazapa a la espera del próximo ataque.

Eso para los ciudadanos que tienen la dicha de vivir más al norte o entre las clases medias altas, quienes sufren de manera cíclica estos ataques, pues los pobres del mundo, que somos mayoría, vivimos bajo su acoso permanente y no le llamamos “crisis” sino sistema capitalista o globalización.

Los economistas burgueses, quienes pretenden ser los paladines en la lucha contra la “crisis” debaten encarnizadamente sobre las mejores armas a usar: que si una baja en las tasas de interés, que algunos subsidios (más) a las empresas afectadas, que si operaciones de salvamento bancario con la plata de los contribuyentes, que la apertura de mercado, que si flexibilización laboral, que nuevas reglas de productividad, que globalización, etc.

Cuando ya lo creen finalmente derrotado, los economistas expresan su júbilo de diversas maneras (“el capitalismo triunfó, el comunismo fracasó”; “el mercado se corrige sólo”; “la mano invisible”, etc.), el dragón sale de su cueva y contraataca más ferozmente que antes, demostrando que éstos no son más que aprendices de brujo, y que sus fórmulas y modelos no son más que malas pócimas sin efecto alguno. Porque el monstruo vivirá mientras no se destruya su guarida: el sistema capitalista, cuyo objetivo es la acumulación de ganancia en base a la explotación del trabajo asalariado.

“Los economistas tienen una singular forma de proceder. Para ellos sólo existen dos tipos de instituciones: las del arte y las de la naturaleza. En esto se parecen a los teólogos, que también establecen dos clases de religiones. Toda religión que no es la ellos es una invención de los hombres, en tanto que su propia religión es una emanación de Dios...” (Marx, Carlos. Miseria de la filosofía).

Para los economistas al servicio del sistema las leyes del capitalismo o del mercado (que es lo mismo) son leyes naturales, por lo cual es imposible y absurdo intentar cambiarlas, ni siquiera controlarlas. Para ellos, la gente por naturaleza, así como comen y hacen el amor, tienden a lucrar y a acumular. Las relaciones humanas, según ellos, no son más que comercio, en el que alguien vende y alguien compra. Por ende, cómo va a estar mal un sistema cuyo objetivo es la acumulación de ganancia mediante el mercado. Mercado de productos y de fuerza de trabajo, en una palabra, mercancías.

Desde esa perspectiva la satisfacción de todas las necesidades humanas sólo pueden ser resueltas mediante la mediación del mercado, o sea, la compra de mercancías. “Su hijo necesita una medicina, pue vaya y cómprela”; “¿No tiene dinero? Pues vaya y trabaje (venda su fuerza de trabajo)”; “¿No le alcanza lo que gana?Le queda la caridad pública”.

Los economistas serviles del capital consideran “natural” los altibajos de los precios de la comida o del petróleo, pues están regidos por cosas abstractas como el “mercado” o la archifamosa “ley de oferta y demanda”. Cualquier intento de introducir un control de los precios o una regulación (regla o ley) para conducir de manera razonablemente humana el comportamiento de los precios, es “antinatural” y contra producente, según ellos.

Un sistema socioeconómico como éste, en que el mercado se constituye en el árbitro de todas las relaciones humanas y la única vía para satisfacer sus necesidades más elementales, presupone que la mayoría de las personas están expropiadas de los medios de producción (no son propietarios) y, por ende, están forzados a venderse como fuerza de trabajo por un salario, convertirse en mercancía, como dijo el viejo Marx.

La clase trabajadora moderna, la mayoría aplastante de la humanidad, se encuentra con la contradicción de que produce, con su trabajo, con su esfuerzo, toda la riqueza social (el petróleo, el arroz, los edificios, etc.) pero éstos no sólo no le pertenecen, sino que le pueden amargar la vida y no puede satisfacer sus necesidades ni alcanzar la felicidad a través de ellos, si no es por la mediación del mercado y el dinero.

Dice Marx: “...el objeto producido por el trabajo, su producto se enfrenta a él como algo extraño, como un poder independiente del productor... la enajenación del obrero en su producto no sólo significa que su trabajo se convierte en un objeto, en una existencia externa, sino que esta existencia se halla fuera de él, es independiente de él y ajena a él y representa frente a él un poder propio y sustantivo...” (Manuscritos económico filosóficos de 1844).

Necesitamos comer, pero los precios de los alimentos los hacen inalcanzables, y nadie parece saber por qué. Los economistas le echan la culpa a cualquier cosa: que el proteccionismo, que hay demasiados chinos, etc. Necesitamos electricidad y transporte, pero el precio del petróleo está por las nubes. El mismo cuento: que si se agotan las reservas dentro de 50 años, que los chinos y los indios, etc. Que si el dólar se deprecia y el euro sube parece que caprichosamente. Ni se atina la causa del problema, ni muchos menos con la solución.

Esto sucede porque se parte de la lógica del propio sistema que, al tener por esencia la producción generalizada de mercancías, el mercado regido por la panacea de todas las mercancías, el dinero, se oculta la realidad, dando paso a una ficción en la que los objetos parecieran tener vida propia y son capacez de imponer su voluntad a los seres humanos. Marx lo llamó fetichismo.

“...algo que caracteriza al trabajo que crea valor de cambio es que la relación social de las personas se presenta, por así decirlo, invertida, vale decir como una relación social de las cosas... Todas las ilusiones del sistema monetario derivan del hecho de que al dinero no se le reconoce como una relación de producción social...” (Contribución a la crítica de la economía política).

En otras palabras, la producción, la economía, no tiene como objetivo central del capitalismo la satisfacción de las necesidades de la gente, es decir, crear valores de uso. El objetivo del sistema es acumular ganancia a través del mercado, es decir, el valor de cambio que poseen los productos, el cual sólo puede ser realizado en el mercado mediante el dinero.

“En nuestra sociedad, la forma más general y simple que adoptan los productos del trabajo, la forma-mercancía, es tan familiar para todos, que nadie ve malicia alguna en ello... Si pudiesen hablar, las mercancías dirían: es posible que nuestro valor de uso interese al hombre. Por nuestra parte, como objetos, ello nos tiene sin cuidado. Lo que nos importa es nuestro valor. Así lo demuestra nuestra relación entre nosotras como cosas de venta y compra. Sólo nos vemos unas a otras como valores de cambio”. (El Capital. Tomo I.)

¿Cómo enfrentar esta situación? ¿Cómo introducir algunos elementos de racionalidad a la economía para que en verdad contribuya a mejorar la vida de la humanidad? Lo primero es destruir el fetiche y desenmascarar la realidad: la economía no se trata de objetos o cosas abstractas, se trata de RELACIONES ENTRE GENTE, RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCCION, QUE SON LAS QUE HAY QUE CAMBIAR.

“Las mercancía no pueden ir por sí mismas al mercado, ni por sí mismas intercambiarse unas por otras. Por lo tanto debemos dirigir la mirada hacia sus guardianes y conductores, es decir, hacia sus poseedores. Las mercancías son cosas, y por consiguiente, no oponen al hombre resistencia alguna. Si carecen de buena voluntad, éste puede emplear la fuerza o, en otros términos, apoderarse de ellas. Para poner estas cosas en relación unas con otras, su propios guardianes deben relacionarse entre sí como personas cuya voluntad habita en las cosas mismas...” (El Capital, Tomo I).

La única manera de dotar de algo de humanidad a la economía parte por reconocer que la misma no se trata más que de relaciones entre personas y que el capital (el capitalismo) no es más que una relación social de explotación de una clase sobre otra, en la que los explotadores son los dueños de los medios de producción que emplean mano de obra asalariada en busca de la ganancia, y los explotados, los trabajadores, están desposeídos de propiedad sobre los mismos, por lo cual se ven forzados a venderse por un salario, con el cual adquirir en el mercado los productos necesarios para vivir.

El alto costo de la vida, los bajos salarios, la especulación, la escasez o la abundancia, existen porque son impuestas por gente de carne y hueso que lucra, se enriquece y que toma estas decisiones. ¿Quienes son ellos? Los grandes empresarios capitalistas que controlan el mundo, los dueños de las grandes empresas multinacionales, que controlan gobiernos, bolsas de valores, e instituciones como el Banco Mundial, la Reserva Federal o el FMI..

Controlar el mercado, los precios, el abastecimiento, no requiere de un brujo que conjure los malos espíritus que supuestamente existen más allá de la voluntad humana, sino que es la simple imposición de reglas para que el pastel de la riqueza social sea repartido más equitativamente entre todos los miembros de la sociedad.

Al final, la única manera de hacer esto, o sea, humanizar la economía, poner la producción al servicio de la gente, requiere la voluntad política de los explotados, organizados en partido político para la toma del poder, pues, está más que probado, que la clase explotadora no está dispuesta a compartir el pastel (la riqueza social) con los demás.

Esto, que ya es una necesidad acuciante en tiempos “normales” dada la inequidad e injusticia del sistema capitalista, se torna urgente en momentos de crisis, donde la irracionalidad e inhumanidad del sistema se pone completamente al descubierto. Porque las crisis capitalistas son las crisis más absurdas que ha habido en la historia, ya que en las sociedades pretéritas esas crisis se daban por catástrofes naturales o situaciones extremas como la guerra; pero las actuales crisis son “crisis de superabundancia”.

“La crisis precapitalista es una crisis de subproducción de valores de uso... Por el contrario, la crisis capitalista es una crisis de sobreproducción de valores de cambio. Se explica por la insuficiencia, no de la producción o de la capacidad física de consumo, sino de la capacidad de pago del consumidor. Una abundancia relativa de mercancías no encuentra su equivalente en el mercado, no puede realizar su valor de cambio, resulta invendible y arrastra a sus propietarios a la ruina” (Ernest Mandel. Tratado de economía marxista. Tomo 2).

La razón de esta anormalidad (crisis en medio de la abundancia) está en lo que Marx llamó la “anarquía” de la producción capitalista, en la que cada empresa busca maximizar sus ganancias explotando a sus trabajadores mientras que a la vez compite con sus pares en el mercado. Esa lucha salvaje por el control del mercado (competencia) impide cualquier intento de planificación, de poner orden a mediano o largo plazo. La “ley de la selva” capitalista impide cualquier intento de racionalizar el sistema.

No importa si las empresas y sus gobiernos toman medidas preventivas, que parecen funcionar por un tiempo (reformas laborales, liberalización económica, especulación financiera, proteccionismo), tarde o temprano la crisis vuelve, porque el mal está en el sistema mismo.

Resolver la crisis dentro de los marcos del sistema capitalista, o pretender humanizarlo (un “capitalismo más humano”, sugería Juan Pablo II) no sólo no resuelve el problema. Toda política de redistribución se convierte en apenas un paliativo, una aspirina que combate el dolor, pero no cura el mal.

Baste un ejemplo, los programas de combate a la pobreza, que ejecutan en la actualidad los gobiernos socialdemócratas de América Latina, llamados “subsidios condicionados” (como el de “hambre cero”, de Lula, o la Red de Oportunidades, de Torrijos) han fracasado porque no han sacado a nadie de la pobreza, ya que en el fondo son una simple limosna.

Cuando los gobiernos intentan esbozos de regulación económica se encuentran con mar de contradicciones insuperables. El gobierno panameño, después de años bregando por el TLC con EEUU, y el mal llamado “libre comercio”, para tratar de enfrentar la crisis alimentaria ha lanzado el programa “agrocompita”, uno de cuyos aspectos era la compra de la producción de arroz nacional y su repartición mediante puestos estatales. Ahora no sólo los productores han considerado bajo el precio ofrecido por quintal, exigiendo exportarlo a Costa Rica, sino que los grandes molineros y distribuidores se han negado a pagar mejores precios a los productores y prefieren importar.

Hasta lo que llaman “fracaso del socialismo” encuentra su explicación en la imposibilidad de establecer reglas de funcionamiento de la economía, de producción y distribución, sociales en un país aislado en medio de un mercado mundial regido por las leyes salvajes e inhumanas del capitalismo.

En un mundo cada vez más integrado social y económicamente, más globalizado, la tarea de una revolución socialista internacional sigue tan vigente hoy como ayer. En el camino, en función de la correlación de fuerzas concreta de cada momento, en la perspectiva de que se trata de una lucha generacional, un gobierno determinado puede tomar el camino de reformas parciales y la coexistencia con el mercado. Pero a condición de que no se pierda la perspectivade que los problemas que nos agobian no se resolverán definitivamente mientras subsista este sistema de explotación de clases.

“Sólo una organización consciente de la producción social, en la que se produzca y se distribuya con arreglo a un plan, podrá elevar a los hombres, en el campo de las relaciones sociales, sobre el resto del mundo animal en la misma medida en que la producción en general lo ha hecho con arreglo a la especie humana. Y el desarrollo histórico hace que semejante organización sea cada día más inexcusable y, al mismo tiempo, más posible. De ella datará una nueva época de la historia en la que los hombres mismos, y con ellos todas las ramas de sus actividades, incluyendo especialmente las ciencias naturales, alcanzarán un auge que relegará a la sombra más profunda, todo cuanto hoy conocemos” (Federico Engels. Dialéctica de la naturaleza).

Datos de Bolivia Transparente dan 66% de apoyo a Evo Morales en revocatorio

Datos de Bolivia Transparente dan 66% de apoyo a Evo Morales en revocatorio

La Paz, 10 ago (ABI).- La Iniciativa Ciudadana de Observación Electoral Bolivia Transparente, de acuerdo a su muestra estadística nacional, informó que el presidente Evo Morales Ayma y el vicepresidente Álvaro García Linera, en el referendo revocatorio, obtuvieron un 66 por ciento de apoyo frente al 34 por ciento que votó en contra.

Esta entidad movilizó a 3.041 voluntarios, los mismos que fueron distribuidos en 1.770 puntos de votación en los nueve departamentos de Bolivia.

"A las 20.30 de este domingo, según nuestra muestra estadística nacional, los resultados referidos al Referéndum Revocatorio de Mandato Presidencial, nos permiten estimar los siguientes resultados: a favor del SÍ: 66 por ciento; a favor del NO 34 por ciento", señala la nota de prensa de Bolivia Transparente, aclarando que los porcentajes son a nivel nacional.

Respecto a la consulta sobre la continuidad de los prefectos esta entidad establece:

Departamentos SI NO
Beni 64% 36%
Cochabamba 37% 63%
La Paz 36% 64%
Oruro 49% 51%
Pando 59% 41%
Potosí 73% 27%
Santa Cruz 66% 34%
Tarija 61% 39%

Este trabajo fue posible, según Bolivia Transparente, gracias al compromiso cívico y trabajo de los 3.041 voluntarios, que distribuidos en 1.770 puntos de votación en los nueve departamentos del país, cumplieron con la tarea de observar el desarrollo de la jornada electoral del referéndum revocatorio de mandato popular. "Sin ellos, este esfuerzo no hubiera sido posible".

MESAS ELECTORALES

Señala que el 100 por ciento de las mesas observadas se instaló y funcionó en condiciones de normalidad y con la cantidad prevista de los jurados electorales.

Un 92.20 por ciento de las mismas se instaló en las dos primeras horas de la jornada (entre las 08.00 y las 10.00). El resto se instalaron después de las 10.00.

Por otra parte, el 99 por ciento de las mesas monitoreadas funcionaron en el local designado inicialmente por el Órgano Electoral.

CONDICIONES DE VOTACIÓN

El 91 por ciento de las mesas observadas contaron oportunamente con el material electoral provisto por la Corte. Asimismo, un 93 por ciento de las mesas contaba con carteles informativos visibles que facilitaban su identificación por parte de los electores.

Sin embargo, en muchos recintos se observó la falta de orientación suficiente del Órgano Electoral sobre el lugar que les correspondía a los ciudadanos depositar su voto.

En más del 95 por ciento de las mesas observadas se han cumplido con las condiciones básicas de privacidad y seguridad para la emisión secreta del voto.

En el 76 por ciento de las mesas estuvieron presentes, al menos, un delegado de los partidos políticos, agrupaciones ciudadanas, organizaciones sociales y/o cívicas, lo que da muestra de la existencia de pluralidad, apertura y tolerancia política en la competencia electoral.

En el 96.3 por ciento de las mesas observadas se verificó que miembros de partidos políticos o representantes de organizaciones sociales o cívicas cumplieron con la disposición de no realizar propaganda política en los recintos electorales. Solo en 3.7 por ciento se verificó este problema prohibido durante una jornada electoral.

Si bien las campañas electorales cesaron 48 horas antes del día de la votación, como establece la Ley, hubo algunos casos de propaganda electoral indirecta, mediante spots televisivos de entidades públicas, destinados a promover la imagen y las acciones del Gobierno Nacional, en contravención del artículo 114 del Código Electoral.

Según Bolivia Transparente, también se constató en el ingreso de algunos recintos electorales de las ciudades de La Paz y Oruro la existencia de propaganda política que inducía al voto por el SI en la primera pregunta, infringiendo el artículo 124 del Código Electoral.

JORNADA ELECTORAL

El proceso electoral durante su desarrollo, de manera general se realizó en condiciones normales, de manera ordenada, pacífica y transparente.

Sólo en el 1.2 por ciento de las mesas observadas, se verificó algunos hechos significativos o situaciones de violencia, conflictos o agresiones entre participantes del proceso electoral, como el ya denunciado robo de ánforas en la localidad de Yucumo, en el departamento del Beni.

OBSERVADORES ELECTORALES CIUDADANOS

Se reportó que en 23 de las mesas observadas se procedió a la expulsión o retiro del observador voluntario por diferentes motivos; principalmente, creemos, por el desconocimiento del rol que cumplen los observadores ciudadanos.

De manera particular, lamentamos el mal trato brindado a cuatro observadores nacionales en la localidad de Pampas de Leke, en la provincia de Azurduy, en Chuquisaca, a quienes no se les permitió observar las mesas Nros. 20478 y No. 20480.

Asimismo, en el 6 por ciento de las mesas se expulsaron o se obstruyó la libre labor de representantes de organizaciones políticas, cívicas y/o sociales, obstruyendo su labor de acompañar la transparencia del proceso electoral.

DEPURACIÓN Y PADRÓN ELECTORAL

En el 10 por ciento de los puntos de votación hubo casos constantes de ciudadanos que pese a portar su certificado de inscripción 2008 y su documento de identidad, no pudieron votar porque no estaban incluidos en la lista índice.

En un 98 por ciento de las mesas observadas se cumplió con el escrutinio y cómputo de votos con la presencia de público (ciudadanos, delegados de partidos, observadores electorales), lo que garantiza la transparencia y publicidad del proceso electoral.

En un 96.2 por ciento de las mesas observadas, realizaron el escrutinio y computo entre las 16.00 y 18.00. El resto efectuaron esta labor a partir de las 18.00.

Bolivia Transparente también exhorta a las autoridades nacionales y departamentales para que respeten el procedimiento de cómputo oficial definitivo de la votación.

"Ninguno de los participantes en esta competencia electoral puede declararse ganador o perdedor hasta que la Corte Nacional Electoral haya emitido la declaración final de cómputos y resultados de la votación popular", señala la nota de prensa de esta entidad.

PARTICIPACIÓN VOLUNTARIA

Asimismo, la Iniciativa Ciudadana de Observación Electoral: Bolivia Transparente, hace llegar su felicitación a las ciudadanas y ciudadanos bolivianos que han concurrido a votar, de manera comprometida, tranquila y ordenada.

También expresa su reconocimiento a las autoridades y funcionarios del Órgano Electoral por la conducción y organización del proceso electoral, en especial a los jurados electorales, por su concurso y participación democrática, en la jornada electoral de este domingo.

Bolivia Transparente, con la participación entusiasta de 3.041 observadores voluntarios, distribuidos conforme a una muestra estadística aleatoria en los nueve departamentos del país, observó 1.770 mesas electorales, junto a una delegación de invitados internacionales integrantes del "Acuerdo de Lima".
Pta/Dgav ABI